img
Libros 2023-03-04 21:58

La obra predilecta de Alberto Ruz L’huillier, El pueblo maya, ayer y hoy, en la FILPM



La obra predilecta de Alberto Ruz L’huillier, El pueblo maya, ayer y hoy, en la FILPM


*** Con esta reedición, “el libro recupera, por derecho propio, su sitio como un clásico de la literatura sobre esta cultura”: Claudio Ruz Gutiérrez



Alberto Ruz L’huillier (1906-1979) manifestaba a sus cercanos que El pueblo maya, ayer y hoy era el “hijo predilecto entre sus libros”, porque en él vertió todo cuanto sabía; sin embargo, avatares impidieron que alcanzara la debida difusión, hasta ahora que la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), reivindica esta magna obra con una reedición de gran calidad.



El volumen fue presentado en la 44 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, por el secretario técnico del INAH, José Luis Perea González, y el hijo del autor, Claudio Ruz Gutiérrez, bajo la moderación del editor, Jaime Bali West, quien reconoció el trabajo de la Coordinación Nacional de Difusión del instituto, para dar un nuevo atractivo a la publicación póstuma del célebre arqueólogo.



El antropólogo José Luis Perea indicó que, en el marco del 70 aniversario del hallazgo de la tumba de Pakal II, la familia Ruz y el INAH decidieron emprender la aventura de recuperar el texto original de su descubridor, y acompañarlo de imágenes actuales de aquellos espacios que aparecieron en la edición original, incluidas fotografías de la última intervención a la máscara mortuoria del gobernante palencano.



A lo largo de las 370 páginas, dijo, el lector encontrará la visión totalizadora de Alberto Ruz, ya que en ella confluía un amplio conocimiento de la arqueología, etnohistoria, historia cultural, lingüística y etnografía, de ahí que esta nueva impresión no deja de ser un homenaje a su trayectoria.

“Las observaciones y lecturas personales del autor permiten presentar su visión en torno al mundo del pueblo maya. Ningún aspecto queda al margen, aun cuando hayan pasado muchos años desde la primera publicación de la obra que ahora lleva el título El pueblo maya, ayer y hoy, tal y como Alberto Ruz indicara originalmente a los editores”.



Perea González destacó que el interés del arqueólogo era ilimitado, por lo que resulta esencial el paisaje lingüístico de la región para fortalecer sus juicios; consideraba que el área de esta cultura –que abarca territorios de cinco países– está ligada por su lengua, antes y después de la llegada de los europeos. Aborda especialmente la tecnología para explicar los ‘milagros’ de la ingeniería maya; destaca el papel de la ciencia, la religión y el arte, su desarrollo histórico “y, lo más importante, la reflexión de los mayas de hoy, quienes siguen esperando su hora”, expresó.



Como recordó el arquitecto Claudio Ruz, su padre no alcanzó a tener el libro en sus manos, y este apareció por última vez hace tres décadas. Ahora, con la reedición de un millar de ejemplares –dijo–, El pueblo maya, ayer y hoy “recupera, por derecho propio, su sitio como un clásico de la literatura sobre esta cultura”.



En sus palabras, Alberto Ruz L’huillier fue el primer científico de raíces latinoamericanas en interpelar los sesgos de autores estadounidenses y británicos como Sylvanus Morley y Edward P. Thompson, y en abrir la especialización en el país.



“Él gestó la idea de que el estudio de la cultura maya se requería abordar desde una perspectiva, llamémosle, mexicana, y aterrizar las grandes teorías arqueológicas en el contexto nacional, lo cual se materializó con la fundación de un seminario que daría lugar al Centro de Estudios Mayas, en el seno del Instituto de Investigaciones Filológicas la Universidad Nacional de Autónoma de México.



“Hasta donde sé, fue el primer gran esfuerzo nacional para abordar el estudio de la cultura maya de forma sistemática y multidisciplinaria, para darle un marco teórico integral. Esto dio sus frutos y, hoy en día, se tiene una perspectiva mexicana en la materia, bajo la concepción de Alberto Ruz, de que lo maya es un continuo en el tiempo, de que es una cultura viva, descendiente de los creadores de las grandes ciudades prehispánicas”, concluyó el arquitecto.

Mas Articulos