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cultura 2015-04-27 18:51

Contra la fotografía de paisaje, o la recreacion de una vida literaria.

Coedición del Conaculta y Libros Magenta







Contra la fotografía de paisaje, o la recreación de una vida



literaria



ï‚· El escritor Fernando Fernández muestra cómo el género del



ensayo permite reflexionar sobre los más diversos temas







Lo describió y definió para todos Alfonso Reyes: “el ensayo es el



centauro de los géneros”; bajo ese trazo se forma el libro Contra la



fotografía de paisaje de Fernando Fernández, coeditado por el



Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Libros Magenta.







Probablemente un signo de nuestros apresurados, clickosos



tiempos, se revela en una preferencia cada vez más extendida por el



cuento, la velocidad permea todo, y caen en desuso géneros como el



del ensayo, perdiéndose una de las formas literarias más



enriquecedoras. El ensayo nos conduce al ejercicio de pensar, educa



en lo más diverso y nos prueba que absolutamente todo puede ser



materia de reflexión.







Plácidamente, el lector se encontrará en medio de un curso de



literatura que deriva, por el entusiasmo del propio autor, en uno



introductorio a la obra de Marcel Proust, En busca del tiempo perdido.



Y ahí comienza la anécdota. Una de las alumnas, la viuda



Rosenblueth, apasionada también de la obra, cuenta en una sesión



que posee una carta inédita de Proust, adquirida en París. Fernández,



quien por entonces editaba una revista literaria, hecha en el más



rudimentario estilo, recibe el ofrecimiento de publicar esa carta. La



breve misiva está dirigida a Robert de Montesquiou, en quien el



escritor francés se basó para crear el personaje del Barón de Charlus.



“En Mi carta de Proust, a subasta”, Fernández hace patente que la



literatura se hace de la afición por todos los niveles de ficción, incluso



aquellos que lo son menos.



Mucho le debemos a los editores la posibilidad de extraviarnos



en otras situaciones, mundos, sentimientos, ideas, eso nadie lo duda,



sin embargo, conocemos tan poco acerca de la propia historia de esos



hombres. En “Felipe Teixidor: un cierto orden clásico de la vida”, el



autor reseña el libro escrito por la historiadora Claudia Canales acerca



de uno de los más importantes editores en México, entre cuyos



proyectos más significativos destaca la colección Sepan Cuántos,



riquísima herencia que es en sí misma una biblioteca.



Felipe Teixidor, llegó de España movido sólo por la aventura, y



con la gran aportación que él mismo reconocía a sus compatriotas “las



ganas de trabajar”. Libre por decisión personal de los lazos con la



colonia española, el editor se ligó a México entrañablemente. Habla de



su mirada sobre la historia de la República Española, sobre el lenguaje



y el habla tan particular de los mexicanos, y también entrega su visión



sobre el país: “Era un México con mucho de solemne y ceremonioso,



los caballeros actuaban y hablaban como caballeros, sí, pero como



caballeros antiguos”. Recordó Teixidor a otros personajes como



Agustín Yáñez y Alfonso Reyes. Desde la evocación un hombre



característicamente callado, se vuelve al final un personaje.



Pleno en anécdotas, estudio, reflexión, Contra la fotografía de



paisaje, es un libro libre, que discurre entre escritores, de la



convivencia directa con ellos, de sus legados que acompañan las



obras; que definitivamente plasma lo que es vivir una vida



literariamente.

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