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Musica 2018-07-19 19:37

Ofrecen gran gala la Compañía Nacional de Danza, el Ballet Folklórico

En la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes

Ofrecen gran gala la Compañía Nacional de Danza, el Ballet Folklórico



de México de Amalia Hernández y Elisa Carrillo



ï‚· La presentación conjuntó la calidad y el talento de las agrupaciones y de

la primera bailarina del Staatsballet Berlín en la interpretación de piezas

como Sones antiguos de Michoacán, Los matachines y La danza del

venado, entre otras

La Compañía Nacional de Danza, el Ballet Folklórico de México de Amalia

Hernández y la primera bailarina del Staatsballet Berlín, Elisa Carillo, brillaron este

miércoles 18 de julio en el Palacio de Bellas Artes en una gala que conjuntó danzas

tradicionales, así como otras clásicas del repertorio de grandes agrupaciones

mexicanas en un colorido marco de movimiento, música y pasión por el arte.

En diversos círculos coreográficos que se fueron fusionando a intervalos en el

escenario, la Compañía Nacional de Danza interpretó piezas como Los mayas y el

danzón Nereidas, la primera, de 1964, creada y marcada por Amalia Hernández y

que sorprendió al público por sus vistosos vestuarios y ágiles movimientos con los

que se construyó una paráfrasis de las vertiginosas transformaciones en la

interacción de esa cultura con la modernidad.

Elisa Carrillo participó en esta gran pieza luciendo uno de los vestuarios que

en su tiempo fueron supervisados por la propia Amalia Hernández para incorporar

tanto la tradición prehispánica como algunos simbolismos mexicanos que se

rescataron de la época colonial.

La Compañía Nacional de Danza presentó también Los matachines, pieza que

se dice surgió en Zacatecas, aunque también en Tlaxcala ya se bailaba después de

la conquista, la cual fue interpretada en una versión que respetó su esencia para

ser adaptada al escenario de la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

Elisa Carrillo salió nuevamente al escenario para participar en la coreografía

Sones antiguos de Michoacán, uno de los primeros trabajos de Amalia Hernández,

donde conjuga su famosa introducción con el pasaje del pastor que cuida a su

rebaño para después pasar a la sección de la fiesta del pueblo y los jarabes rápidos



que fueron presentados con coloridos vestuarios de largos faldones en diversos

tonos.

Elisa Carrillo agradeció emocionada las ovaciones del público en esta

colaboración artística con dos de las agrupaciones de danza más emblemáticas del

país.

Otra interpretación que emocionó al público fue la de la Danza del venado,

pieza incorporada por Amalia Hernández para rendir tributo de forma precisa y

respetuosa al famoso ritual celebrado por las comunidades de los yaquis y mayos

de Sonora y Sinaloa.

Los intérpretes hicieron sonar el escenario del Palacio de Bellas Artes con

cada uno de los pasos de la que es considerada una de las danzas más antiguas

del país y que se relaciona con el vínculo del hombre hacia la naturaleza como

fuente de vida. En un último acorde de música y percusiones, los bailarines

quedaron frente a frente con el público recibiendo una oleada de aplausos desde

todos los niveles del coloso de mármol.

Asimismo, otras coreografías de gran arraigo como la Fiesta de Jalisco

mostraron la alegría y el porte de las tradiciones mexicanas con los vestuarios en

tonalidades rojas y blancas de las bailarinas del Ballet Folklórico de México que

hacen girar sus faldones para encontrarse con sus parejas, ataviados con el clásico

traje de mariachi.

Fue muy bien recibida también la actuación de la Compañía Nacional de

Danza en la interpretación del famoso danzón Nereidas ejecutado con rítmicos

compases en ascendiente velocidad hasta llegar a un punto climático en el que se

detiene el baile, cuando se decantan los aplausos.

El espectáculo se enriqueció aún más con la presentación de la famosa Fiesta

de Tlacotalpan, una de las piezas más tradicionales de Veracruz, que combina el

frenético zapateado de los bailadores vestidos de color blanco y en el caso de las

mujeres, gigantescos faldones con olanes que mueven en giros espectaculares,

imitando para muchos, el vuelo de las aves.

Los bailarines de la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Folklórico de

México y Elisa Carrillo se reunieron finalmente en el escenario en una lluvia de



vítores, aplausos y felicitaciones que cimbraron en un solo eco al escenario más

importante del país en esa noche de gala, tradición, magia y movimiento.

HBL

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