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Noticias 2015-06-12 17:05

Alicia Reyes festejara su cumpleaños 75 con la lectura dramatizada de su poema America mia

El sábado 13 de junio en la Capilla Alfonsina



Alicia Reyes festejará su cumpleaños 75 con la lectura dramatizada de su poema América mía







ï‚· Homenajearán a la nieta de Alfonso Reyes el violinista Raúl



López, el escritor Gerardo Solano y el actor Luis Curiel







La poeta, narradora y ensayista Alicia Reyes celebra su cumpleaños



75 en plenitud, con nuevos proyectos y comprometida con la labor de



proteger y difundir el legado de su abuelo, Alfonso Reyes (1889-1959),



como lo ha hecho por más de cuatro décadas.







Como parte de los festejos, cinco artistas darán lectura a su



poema América mía, escrito en 1971, en un evento que se llevará a



cabo este sábado 13 de junio a las 18:00 horas en la Capilla Alfonsina.







En el homenaje se contará con música del Dueto FM, integrado



por Marilú Zanella y Fernando Salazar, mientras que para la



declamación y dramatización del poema participarán el violinista Raúl



López, el escritor Gerardo Solano y el actor Luis Curiel.







En entrevista con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes



(Conaculta), Alicia Reyes recordó cómo surgió este poema dedicado a



Ramón López Velarde (1888-1921), a partir de una anécdota con su



abuelo.







“Es la primera vez que puedo decir que llegó un poco de



inspiración a esta mujer que quería ser poeta. De niña, todos los



sábados iba a desayunar con mi abuelo al Sanborn’s de los Azulejos.



No tenía edad de entender quiénes eran sus amigos, pero eran



grandes hombres de la cultura mexicana, como Jaime Torres Bodet y



José Gaos.



“Cuando caminábamos por Paseo de la Reforma y veía la



estatua de Cuauhtémoc, mi abuelo me decía: Siempre que pases por



esta estatua le vas a decir: Salud, Joven abuelo: escúchame loarte,/



único héroe a la altura del arte. Incluso todavía que paso por ahí lo



sigo haciendo en su memoria.



“Esa frase era de Ramón López Velarde y en 1971, estando aquí



sola en este lugar, ahora la Capilla Alfonsina, nació este poema. Me



acordé de la estatua de Cuauhtémoc, quise hacer algo parecido a



Suave Patria, pero quería ir más allá y derribar fronteras”.



Reconocida por el gobierno de Francia con la condecoración de



Caballero de la Orden de Artes y Letras en 1977, la escritora asegura



que la mejor herencia que le pudo dejar Alfonso Reyes es: “No te



quedes con la duda”.



“Hay tanto que aprender y mi abuelo sembró en mí ese afán de



curiosidad. Era un cascabel, siempre estaba de buen humor y



personalmente puedo decir que me consintió mucho. No me separaba



de él y casi, casi, vivía debajo de su escritorio”.



La admiración hacia el filósofo, escritor, ensayista y poeta



oriundo de Monterrey, Nuevo León, se refleja en su trabajo desde



1973 al frente de la Capilla Alfonsina, espacio que cumple con varias



tareas: resguardar parte de la biblioteca, manuscritos, fotografías,



obras de arte y documentos del escritor y es también un centro de



estudios donde se imparte el Taller de creación literaria y un seminario



permanente sobre la vida y obra de Alfonso Reyes.



Alicia Reyes aseguró que por fortuna se han cubierto muchas de



las facetas de su abuelo a través de un sinfín de publicaciones y



antologías, por lo que el interés por su obra crece enormemente entre



las nuevas generaciones.



Incluso, se ha abordado la etapa de su infancia, pues señaló que



con el apoyo de El Colegio Nacional se publicaron los cuadernos



infantiles de Alfonso Reyes, donde se muestran sus intentos de novela y cuento, junto con dibujos en los que se observa su gusto por la



magia.







“Hay manera de acercarlo y mostrarle a las nuevas generaciones



la importancia de su obra. Incluso se puede comenzar con un cuento



llamado La cena, el cual escribió en 1912, considerado un cuento de



vanguardia. Es un cuento perfecto, tanto así que Carlos Fuentes le



pidió permiso y se inspiró en él para escribir Aura”.







Entre las recientes publicaciones sobre el autor de Visión de



Anáhuac destaca Alfonso Reyes, un hijo menor de la palabra, de



Javier Garciadiego, que se presentará el próximo martes 16 de junio a



las 19:00 horas en la Capilla Alfonsina, con los comentarios de



Fernando Curiel, Alicia Reyes, Adolfo Castañón y el autor.







También una edición de lujo del libro Genio y figura, de Alfonso



Reyes, recientemente editado por la Universidad de Nuevo León, en el



cual Alicia Reyes nos guía en un viaje a través de la vida y la obra de



su abuelo por medio de relatos, testimonios directos o evocados e



información cuidadosamente recopilada.







“Toda su obra es inabarcable. Es de los pocos autores a nivel



internacional que yo calificaría de enciclopédico. Cuando fui a un



homenaje que le hicieron en España me dio mucho orgullo ver hasta



qué punto el abuelo sigue vigente. Aquí vienen investigadores de todo



el mundo. En Cuba hay un grupo de Alfonso Reyes, lo mismo que en



Brasil, Argentina, Canadá. Hemos cubierto prácticamente todo el



planeta, porque hay traducciones de sus textos hasta en un dialecto



africano”.







Además de impartir el Taller de creación literaria y las sesiones



de Análisis de la obra de Alfonso Reyes en la Capilla Alfonsina, Alicia



Reyes no descuida su labor como escritora.







“Tengo una novela medio empezada que seguramente se



llamará Casandra y está inspirada en el personaje mitológico que



pactó con Apolo el don de la profecía a cambio de entregarle su amor.



Sin embargo, una vez que tuvo el poder de la adivinación, Casandra rechazó a Apolo y éste al verse traicionado la castigo para que



conservara su don, pero ya nadie creyera en sus pronósticos. Mi



intención es plasmar una Casandra moderna”, describió Alicia Reyes,



a quien el escritor Adolfo Castañón ha definido como “la mujer



abanico” o “la mujer milagro”.



Alicia Reyes es autora del libro de cuentos Sólo un perfume



tenue (1995) y las novelas Fetiche (1984), El almacén de Coyoacán



(1990) y Aniversario número 13 (2004).



También ha publicado los libros de poemas Poesías (1965), Y en



la sombra viva (1968), ¿Qué pasó con las parcas? (1976) y Ambartú



(1984), así como los ensayos Anecdotario de Alfonso Reyes (1968) y



Voces para un retrato (1991).

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