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Noticias 2025-03-27 21:47

Herencia Wixárika y Cora, una ventana al patrimonio cultural de Nayarit


Herencia Wixárika y Cora, una ventana al patrimonio cultural de Nayarit


· Las fiestas tradicionales de los pueblos nayaritas son una ventana abierta a su rica herencia cultural



Nayarit, 27 de marzo de 2025 —Nayarit es uno de los destinos más queridos por los viajeros por sus playas paradisíacas, fascinantes Pueblos Mágicos, una exquisita gastronomía y principalmente hogar de las tradiciones vivas de las culturas originarias que conforman una herencia invaluable para México.

Tal es el caso de los pueblos Wixárika y Cora, motivo de orgullo para los nayaritas y una joya para acercarte al destino. De acuerdo con Johanne Neurath, doctor en antropología por la UNAM y curador del Museo Nacional de Antropología; los wixaritari, wixarika o huicholes son uno de los cuatro grupos indígenas que habitan en la región conocida como Gran Nayar, en la Sierra Madre Occidental.

A pesar de que este pueblo indígena está asentado en varios estados del país, los huicholes han desarrollado un sistema organizado de comunidades estables y complejas, abiertas al contacto con otras culturas y visitantes. Un ejemplo es Tatéi Haramara (Haramaratsie o Waxi Wimari), una isla sagrada ubicada en el Pueblo Mágico de San Blas en la costa nayarita, donde habita Haramara, la Diosa del Mar.

Para los wixárikas, esta deidad representada por una enorme piedra blanca es la personificación de la fertilidad y la creación, la Madre de todos los seres que habitan este mundo. La tradición ancestral señala que esta roca fue el primer objeto sólido sobre la Tierra cuando esta apenas estaba en formación. Gracias a su presencia, nacieron los ríos y océanos, para nutrir la vida en todas sus formas.

El inmenso respeto que tienen por esta Diosa, provoca que cada año se reúnan para realizar rituales sagrados en su honor. Durante esta celebración ancestral, los huicholes permiten que habitantes y viajeros sean parte de esta experiencia espiritual. Los invitados son guiados por los propios custodios de estas tradiciones, convirtiendo esta intervención en un momento memorable.

Este ritual termina con la llegada del atardecer, momento ideal para relajarse, descansar y alimentar el cuerpo, por eso nada mejor como degustar la gastronomía local frente a un paisaje que se funde con el azul infinito del océano.

Con el estómago lleno, lo que sigue es sumergirse en los demás atractivos y actividades que ofrece este rincón nayarita. La lista de imperdibles incluye recorrer su histórica plaza y visitar el recinto portuario, la ex aduana y la Contaduría, donde aún se respira la época de grandeza y comercio que vivió este puerto nayarita.

Para aquellos que buscan un contacto más cercano con la fauna local, la opción perfecta es el cocodrilario de la región, donde viven en cautiverio diversos ejemplares de esta especie prehistórica. Conocerlos es toda una aventura que mezcla la naturaleza con la historia de un destino vibrante.



Por otro lado, el Pueblo Cora es otra de las comunidades indígenas más importantes de Nayarit. A pesar de ser perseguidos desde la época de la Conquista para que adoptarán la religión y costumbres católicas como suyas, los Cora mantienen intactas casi la totalidad de sus costumbres y tradiciones.



Un ejemplo de esto sucede cada año, cuando se lleva a cabo la Fiesta del Tambor, una celebración familiar que honra a los elementos de la tierra, en especial al maíz y a las demás cosechas de la temporada, por lo que normalmente sucede en octubre.



Otra fiesta en honor a este preciado grano es el Festival del Maíz que se realiza en la comunidad de El Roble, en donde se reconoce la importancia que tiene esta semilla como sustento y símbolo sagrado para este pueblo. Por último, está La Judea o Semana Santa Cora, una de las celebraciones más fascinantes de la entidad.



Este ritual primaveral tiene lugar en diversas comunidades de la Cora Alta y Baja, pero una de la más representativas es la que ocurre en Jesús María, ubicado en el municipio de El Nayar. Durante los días Santos, los habitantes de esta comunidad se apoderan de ciertos elementos del catolicismo como la representación del viacrucis y muerte de Cristo, pero los reinterpretan según sus propias creencias. Esto da como resultado una Semana Mayor distinta con un significado profundo sobre la vida, el bien y el mal, así como la fertilidad de la tierra.



Además, algunos elementos como “Los Centuriones”, los demonios negros y blancos, y el “Desfile de los Borrados”; convierten esta celebración en una experiencia imperdible.



Todos estos eventos son una oportunidad invaluable para que los viajeros sean parte de las comunidades que comparten su sabiduría, conocimiento y tradiciones, además de ser una de las “25 razones por las que Nayarit es el destino a visitar este 2025”.

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