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Museos 2026-07-03 02:14

SECRETARIA CLAUDIA CURIEL DE ICAZA INAUGURA TLACHTLI. ESPACIOS DEL JUEGO SAGRADO, EN EL MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA

SECRETARIA CLAUDIA CURIEL DE ICAZA INAUGURA TLACHTLI.

ESPACIOS DEL JUEGO SAGRADO, EN EL MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA



Compuesta de 24 fotografías y 10 objetos arqueológicos, la exposición se

presenta hasta el 2 de agosto de 2026



A través de la imagen, el artista visual Santiago Arau enlaza la paisajística con

el ritual prehispánico del juego de pelota



Con vistas aéreas del paisaje contemporáneo, el fotógrafo y cineasta Santiago Arau

Pontones tiende un puente entre la monumentalidad de los vestigios prehispánicos

más icónicos de México y la vida ceremonial asociada al juego de pelota, en la

exposición Tlachtli. Espacios del juego sagrado, inaugurada hoy, 2 de julio de 2026, en

el Museo Nacional de Antropología (MNA).



Integrada por 24 fotografías de distintos formatos, la exhibición es organizada por la

Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de

Antropología e Historia (INAH).



La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, afirmó que

la muestra robustece la oferta expositiva y cultural del Mundial Social, pues dicha

programación “no se ha referido solo al futbol, sino también a poner en juego

nuestras exposiciones permanentes y hacer una revisión histórica.



“En un momento en que el mundo vuelve la mirada hacia México por el futbol, esta

exposición nos recuerda que la historia de la pelota en nuestro país comenzó hace

miles de años. Es una invitación a mirar más allá de la competencia y reconocer la

profundidad cultural, simbólica e histórica que este ritual tiene en nuestras culturas

originarias.



Es muy relevante abordar el futbol, el juego de pelota, desde la pasión, pero también

desde la diversidad y la profundidad cultural de nuestro país, agregó la secretaria

Curiel de Icaza, tras destacar la inclusión en el montaje de la escultura femenina

conocida como La mujer que jugó el destino de los astros, proveniente de Álamo

Temapache, Veracruz, “la cual testifica la relevancia social que podía alcanzar una

mujer en la época prehispánica, no solo en cuestiones políticas, sino también como

parte del ritual del juego de pelota”.



A su vez, el director del INAH, Omar Vázquez Herrera, afirmó que la exhibición

propone una nueva lectura del territorio y, con ella, una forma distinta de entender a

una de las expresiones más complejas y perdurables del mundo mesoamericano.

“La arqueología excava en el tiempo y la fotografía aérea revela el territorio. Una

desciende hacia la memoria y la otra se eleva sobre el paisaje, pero ambas nos

recuerdan que comprender el patrimonio es, en el fondo, aprender a mirar”.



En el evento, que contó con la participación del coordinador nacional de Museos y

Exposiciones del INAH, Juan Manuel Garibay López, y el titular del MNA, Antonio

Saborit García-Peña, el artífice de las imágenes aéreas, Santiago Arau, agradeció el

ímpetu de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y del instituto por

conservar y enaltecer la cultura de nuestro país.



Sobre la concepción del montaje, el fotógrafo señaló que “las antiguas ciudades

estaban constituidas básicamente por una misma estructura: una plaza, el edificio de

gobierno, un templo religioso y la cancha de juego de pelota, lo que me llevó a pensar

en lo importante que para lo mexicanos es el deporte y la cancha, entendida esta

última como algo más allá del espacio público”.



Tlachtli, que en náhuatl significa “cancha”, designa aquellas áreas ceremoniales en las

que se movían quienes hacían resonar la pelota de hule. Desde las alturas, Arau

muestra cómo dichos espacios aún marcan el territorio, como huellas persistentes de

una forma de habitar un mundo en el que arquitectura, naturaleza y ritualidad

constituían una triada inseparable.



Sus imágenes invitan a adentrarse en antiguos asentamientos precolombinos

erigidos en los actuales estados de Chiapas, Chihuahua, Guanajuato, Morelos,

Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

El discurso museográfico se complementa con 10 objetos arqueológicos que dan

cuenta de la articulación del espacio sagrado, la competencia ritual y la vida

ceremonial de numerosos pueblos mesoamericanos, entre ellos la escultura de la

citada jugadora de pelota, elaborada de piedra caliza, con 1.43 metros de alto por 37

centímetros de ancho y 15 de espesor.



Asimismo, incluye la réplica de una pelota de hule hecha por artesanos de La Tebaira,

Sinaloa, quienes mantienen la elaboración artesanal de las pelotas de ulama, variante

viva del ritual prehispánico.



Tlachtli. Espacios del juego sagrado permanece hasta el 2 de agosto de 2026, en la Sala

de Inmersión del MNA (Paseo de la Reforma y calzada Gandhi, col. Chapultepec

Polanco, alc. Miguel Hidalgo, Ciudad de México).

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