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Museos 2015-12-14 17:13

Esculturas de gran formato buscan dar un abrazo de arte contemporaneo

En la Plaza Tlaxcoaque



Esculturas de gran formato buscan dar un abrazo de arte



contemporáneo



ï‚· Las piezas, creadas por Marisa Lara y Arturo Guerrero,



generan la idea de un jardín pictórico



ï‚· El objetivo es que el público pueda encontrarse con el arte



contemporáneo en la calle



Un festejo a la vida son las cuatro esculturas de gran formato que



presentan Marisa Lara y Arturo Guerrero, de Siameses Company, en



la Plaza Tlaxcoaque, a fin de envolver a la gente en un abrazo de arte



contemporáneo.



Estas obras, englobadas en lo que sus creadores llaman La



siempreviva vive, forman parte de un proyecto que arrancó en 2010,



tras la epidemia de influenza en la que, para evitar contagios, se pidió



a la gente que no se tocara, abrazara ni besara.



“Nosotros pensamos que eso era muy doloroso y quisimos



exorcizar ese dolor creando piezas para abrazarse, creando piezas



para que la gente se sienta parte de la experiencia de entrar al arte



contemporáneo, creando piezas amables en el sentido de que el color



te envuelva, de que te sientas por un momento consentido, querido,



abrazado”, señaló Marisa Lara.



En entrevista con el Conaculta, tras la develación de estas



esculturas, la artista destacó que “el arte puede tener esa mágica



lectura en una sociedad que por momentos es muy hostil y en una



ciudad que es muy dura, pensamos que la ciudad, el país y el mundo entero necesitan abrazos y como artistas lo que podemos hacer es



darles un gran abrazo con nuestro arte”.



Luego de cinco años de trabajo, las esculturas fueron



presentadas al público: Lola, inspirada en los perros, Reflexión de los



conejos formada con dichos animales vestidos de etiqueta con chaleco



y tenis, La glorieta de los abrazos que invita a un fraternal abrazo de



energía compartida y Paragüeros, un paraguas colectivo como la



propia ciudad que cobija a su gente con protección y seguridad.



Las obras, hechas en acero, están caracterizadas por un manejo



extraordinario de un gran colorido, pues como señaló Arturo Guerrero,



el color siempre está presente en sus piezas para enlazar la llamada



alta cultura y la cultura popular.



Y es que, dijo, el color es elemento de vida, “es para nosotros



elemento de expresión muy intenso, queríamos sembrar un conjunto



de esculturas como una especie de jardín pictórico y que fuese, desde



cualquier punto de vista, un elemento de atracción visual, también



están los cuatro puntos cardinales que aluden a la misma ciudad”.



Por su parte, Marisa Lara celebró que La siempreviva vive haya



podido instalarse para el disfrute de todos en un lugar clave de la



ciudad como la Plaza Tlaxcoaque, zona que por mucho tiempo estuvo



olvidada y que fue testigo de muchas muertes ocasionadas por el



terremoto de 1985 y sede de oscuros separos policiacos.



Era un lugar, precisó la artista, “donde nadie esperaba que



floreciera el arte, ahora brotan flores de arte y humanismo, hechas



para la gente, para que no entren pagando a un museo, que se topen



con el arte contemporáneo en la calle”.



En este sentido, Arturo Guerrero indicó que estas cuatro



esculturas son una suerte de ágoras culturales, para que la gente vaya



y las disfrute, pues no son para verlas de lejos, ya que todos pueden



sentarse en ellas y tomarse fotografías.



El objetivo de los artistas, creadores de Siameses Company y



que para este proyecto contaron con el apoyo del Consejo Nacional



para la Cultura y las Artes (Conaculta) y la Secretaría de Cultura del



DF, es que el arte público florezca en las calles e invite a la reflexión,



al humanismo, a la sensación de comunidad y se integre a la vida



cultural de la ciudad.

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