Se trata de Towi ra’íchali tibúame (“El niño que salvó las palabras”), libro en un formato con dibujos y las fotonovelas Riwinána (“Cuesta arriba”) y Bokíachi al’li sewa (“La cascada y la flor”).
Con 14,600 registros contabilizados hasta ahora, el proyecto incentiva nuevas investigaciones acerca del auge y colapso de Teotihuacan, así como su influencia en culturas posteriores
*** A un michoacano de nacimiento pero poblano por adopción, se le atribuye la apertura del primer taller de soplado de vidrio en Chignahuapan, hace 46 años