La piel de los niños y de los adultos mayores suele ser más sensible porque su barrera natural es más delicada y puede perder hidratación con mayor facilidad, por lo que necesita un cuidado suave todos los días.
La Sierra Tarahumara nunca es la misma. Cambia con la lluvia que despierta sus cascadas, con el otoño que pinta de oro sus montañas y con las historias que cada viajero se lleva al descender del tren.